Propietario N°7255 - Serge :

La playa de Calopezzati, el pueblo del que depende la propiedad, está más abajo a unos 10 minutos de la casa. Está casi desierta todo el año, salvo en julio cuando se llena un poco y en agosto sí que es más frecuentada, pero nada tiene que ver con las playas del Sur de Francia invadidas en el mismo periodo. Aquí, uno puede todavía estirarse a su gusto y nadar en toda libertad. Por lo demás, en cuanto a las playas, que sean de guijarros o de arena fina, que estén arregladas o no, gratuitas o no, que vayan al sur o al norte, tendrán de sobra donde escoger. Y por todas partes, un agua caliente y particularmente hermosa, un mar profundo y tranquilo. Si por casualidad sus pasos les conducen hacia Cariati, famoso balneario a unos 15 km al sur, no olviden aprovechar el viaje para probar un helado en la heladería de Fortino. Está en el centro del casco viejo, piazza Marconi número 1. Los helados de Luigi fueron premiados durante un concurso nacional. Una maravilla! En Calopezzati de arriba, es decir en el “centro storico”, encontrarán, además de una guardia civil y de un correo, una tienda de ultramarinos y un panadero. Dos restaurantes en el centro, La Taverneta y Al Catoyo proponen especialidades calabresas. Está rico, con un precio correcto, y en los dos podrán disfrutar de una terraza panorámica donde podrán descubrir una vista inmensa y realmente mágica. En Calopezzati mare, abajo, a lo largo de la SS 106, un pequeño supermercado mejor aparroquiado les permitirá hacer compras completas. En la acera de enfrente, a dos pasos de la estación, una “salumeria” vende una charcutería de calidad y excelentes productos regionales. Todavía a lo largo de la calle, pero a la derecha a la salida de la ciudad en dirección de Crotone, Il Tortolone propone una famosa cocina Emiliana. Para las compras importantes, hay un supermercado, el “SMA”, en la entrada de Mirto Crosia, a 5 km de Calopezzati rumbo a Rossano. Todos los comercios, incluso una farmacia están en las dos calles principales y paralelas a la ciudad. Existe también un centro médico. Via Nazionale, al número 523, hay que descubrir absolutamente “La Casa Del Pescatori”, en este pequeño restaurante que tiene mal aspecto pero que tiene un pescado riquísimo por su frescor. Y con razón, ya que son los dueños del edificio, unos gemelos, los que lo pescan en el mar por la madrugada, y que después, al mediodía y a la cena lo preparan a su gusto, cocinado o asado. Además uno no se arruina. Alejada de un poco más de 10km de Mirto, irán forzosamente hasta Rossano la bizantina, que está a 300m encima del mar. Deambularán por sus calles y callejuelas, sus pasos estrechos que les llevarán Piazza Steri y a la Torre dell’ Orologio. De allí, perseguirán su visita por la Cattedrale Nuova donde admirarán la Madonna archiropita, esplendida y conmovedora Madona bizantina cuya cara soñadora y un poco triste fue pintada por ángeles, dice la leyenda. Muy cerca, en el museo diocesano de las Artes Sagradas, descubrirán con admiración el Códice Purpureus, extraordinaria y muy preciosa obra de la paleografía medieval. Pero es al percibir la iglesia de San Marco del siglo XI, rodeada por palmeras, que la Calabria bizantina les será realmente perceptible y particularmente palpable. Dentro, nada de ostentatorio. Unos pilares de piedra bruta, unas cúpulas cóncavas; un modelo de sencillez armoniosa y conmovedora. Fue practicado allí el rito ortodoxo hasta 1949. En Trapesimi-Rossano (salida de la ciudad rumbo a Reggio), Calla da Amica, podrán, en un cuadro muy bonito de olivos centenarios, comer en la “Piana Degli Ulivi”. Se comen buenas pizzas. Muy poco lejos, en medio del campo, en un lugar maravilloso y mágico, l’agriturismo “Il Giardino Di Iti”, calla da Iti, la “baronessa” les acogerá en su casa y les servirá estupendos platitos. En la Rossano moderna, cerca a la estación, a lo largo del paso a nivel, unas especialidades calabresas están en la carta de la Trattoria “Al Caseco”. Número 215 de la vía del Lido, la gran avenida que, del otro lado de la estación, baja al mar, otra simpática trattoria. “La Campanna” propone el mismo tipo de comida. Todavía cerca del Lido, pero más de moda, “Il Nido”propone platos más sofisticados. Corigliano encaramada y su castillo ducal - Sibari y los restos de la antigua urbe de la Gran Grecia - Campana, sus orígenes grecorromanos y sus piedras gigantescas, las “Incavallicata”- S.Severina, Importante centro histórico de Calabria por el arte griego y normando son, alrededor de Rossano, algunas ciudades que descubrir absolutamente. Y todavía en el capítulo de las excursiones culturales, aquéllas dentro de los parques regionales de la Sila, naturalistas por añadidura, no las tienen que dejar escapar. Longobucco es una pequeña ciudad de montaña de sobria y austera belleza tal como Caloveto, Lorica,o Bocchigliero, ese refugio construido en la época bizantina tardía por los habitantes de la costa, notable por sus sitios arqueológicos prehistóricos y bizantinos. Pero, allende la Historia, la Sila es también la montaña, cuya altitud media se encuentra entre 1200 y 1300 metros con una cima, el monte Botte Donato, que culmina a 1928 metros. Es también un bosque inmenso y profundo, con numerosas especies, que abunda en riquezas minerales, animales y botánicas. Es también lagos, entre los cuales el Lago Cecita y el Lago Arvo, ríos con truchas, caminos de senderismo a pie o a caballo, y un paraíso para los aficionados a las setas. Y es también, además de todo esto, una estación de esquí en Camigliatello. Claro que una estancia de una o de dos semanas les obliga a hacer selecciones, sobre todo si eligen primero el descanso y el reposo. Pero cualquieras sean sus elecciones, qué estén convencidos de que pasar sus vacaciones en Calabria es la mejor. Y no podrán lamentar nada aunque no hubieran podido hacerlo todo porque, sin duda alguna, volverán.